Tras el ‘naufragio’ una lejana playa te acogió…

y alcancé la costa…
Llevaba tiempo a la deriva a merced de las corrientes, los vientos… Buscando gaviotas que me indicaran la costa… desanimada pensando que este viaje sería infinito sin llegar a ninguna parte…
Sin embargo, ayer al caer la noche me quedé dormida llorando, sentía frío pero igualmente, me quedé dormida…
Al despertarme hoy, mi bote estaba varado en la arena…
Seguiremos avanzando…

